Capítulo 1: Un cambio fundamental en la educación

1.3 ¿La educación debe vincularse directamente con el mercado laboral?

 

Figura 1.4.1 Trabajadores del conocimiento: Phil Whitehouse, 2009. Obtenido de https://www.flickr.com/photos/philliecasablanca/3344142642/.

Existe un peligro real al atar los programas de la universidad, la educación terciaria y las escuelas con las necesidades inmediatas del mercado laboral. La demanda del mercado laboral puede cambiar muy rápidamente, y, en particular, en una sociedad basada en el conocimiento, es imposible juzgar qué tipo de trabajo, de negocios o de comercios surgirán en el futuro. Por ejemplo, ¿quién hubiese anticipado hace 20 años que una de las empresas más importantes del mundo en términos del valor de sus acciones en el mercado de capitales sería una dedicada a rankear a las jóvenes universitarias (que es como se inició facebook)?

El enfoque en las competencias necesarias en la era digital plantea preguntas sobre el propósito de las universidades en particular, pero también de las escuelas y de los community college de dos años ¿Su propósito es formar empleados calificados listos para integrarse a la fuerza laboral? De hecho, la rápida expansión de la educación superior es impulsada en gran medida por el gobierno, los empleadores y los padres que desean una fuerza laboral que sea empleable, competitiva y si es posible afluente. De hecho, la formación de profesionales ha sido siempre una de las funciones de las universidades, con una larga tradición de formación de la iglesia, de la ley y mucho más tarde, del gobierno.

En segundo lugar, centrar las competencias necesarias para una sociedad basada en el conocimiento (referido como competencias para el siglo XXI) no hace sino reforzar el tipo de aprendizaje, especialmente el desarrollo de las competencias intelectuales, en las que las universidades han trabajado con gran orgullo en el pasado. De hecho, en este tipo de mercado laboral es fundamental atender las necesidades de aprendizaje de los individuos y no de las empresas o de los sectores específicos de empleo. Para sobrevivir en el mercado laboral actual, los estudiantes tienen que ser flexibles y adaptables y deben ser capaces de trabajar tanto para sí mismos como para las empresas cuya vida útil será cada vez más corta. Entonces, el reto no es la reformulación de la educación sino asegurarse de que se cumpla con su propósito de manera más eficaz.

 

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