Capítulo 11: Garantizar la calidad de la enseñanza en la era digital

11.6 Paso 4: Aprovechar los recursos existentes

Figura 11.6 Simulación de la carga de radiación, phET: haga clic en la imagen para ejecutar la simulación – Imagen: © University of Colorado-Boulder

 Se ha enfatizado en la importancia de utilizar los recursos existentes en varias partes del libro, en particular en los Capítulos 7 y 10.

11.6.1 Subir el contenido online

La gestión del tiempo para los profesores e instructores es importante. Se puede dedicar una gran cantidad de tiempo a la conversión de material de clase en un formato adecuado para un entorno online, pero aumentará su carga de trabajo. Por ejemplo, las diapositivas de PowerPoint sin comentarios pueden lograr que la desestimación de contenido crítico, o dejar de transmitir matices y énfasis. Esto podría solucionarse utilizando un sistema de captura o grabación de la clase o agregando comentarios grabados sobre las diapositivas. Transferir las notas de clase en archivos pdf y luego subirlos al sistema LMS no consume mucho tiempo. Sin embargo, ésta no es la mejor manera de desarrollar materiales online, por razones de tiempo y pedagógicas.

En el paso 1 recomendé repensar la enseñanza, no sólo subir las clases grabadas o las presentaciones de PowerPoint a la clase online, sino desarrollar materiales en formatos que permitan a los estudiantes aprender mejor. La sugerencia en este Paso 4 de aprovechar los recursos existentes parece estar en contradicción con lo que sugerí antes. Sin embargo, la distinción aquí es entre el uso de recursos existentes que no son adecuados para un entorno de aprendizaje online (como una conferencia grabada de 50 minutos), y el uso de materiales ya desarrollados específicamente o aptas para el aprendizaje en un entorno online.

11.6.2 Use contenido existente online

Internet, y en particular la World Wide Web, tiene una inmensa cantidad de contenido disponible, como se ha mencionado en el Capítulo 10. Gran parte está disponible gratuitamente para uso educativo, bajo ciertas condiciones (por ejemplo, el reconocimiento de la fuente -ver la licencia Creative Commons- por lo general al final de la página web). Encontrará que el contenido existente varía enormemente en calidad y variedad. Las mejores universidades como el MIT, Stanford, Princeton y Yale han realizado grabaciones de sus clases magistrales, etc., mientras que las organizaciones de enseñanza a distancia, como la Open University del Reino Unido han subido todos sus materiales de enseñanza online para uso libre. Gran parte de estos contenidos se pueden encontrar en estos sitios:

Sin embargo, ya hay muchos otros sitios de prestigiosas universidades que ofrecen cursos abiertos. (Si hace una búsqueda en Google con las palabras claves “recursos educativos abiertos” o “REA” más el nombre del tema, obtendrá un listado que contiene a la mayoría de los repositorios).

En el caso de las universidades de prestigio, la calidad del contenido es un hecho -por lo general es el mismo material que los estudiantes reciben en las clases presenciales- pero a veces carecen de la calidad necesaria en términos de diseño instruccional o idoneidad para la educación online (ver Keith Hampson’s: MOOCs: The Prestige Factor; or OERs: The Good, the Bad and the Ugly). Los recursos abiertos de instituciones como la Open University del Reino Unido o la iniciativa de aprendizaje abierto de la Carnegie Mellon suelen combinar contenido de calidad con un buen diseño instruccional.

Cuando los recursos educativos abiertos son particularmente valiosos se ponen a disposición como simulaciones interactivas, animaciones o videos que serían difíciles o demasiado caros de desarrollar para un instructor individual. Algunos ejemplos de simulaciones de ciencias biológicas y la física se pueden encontrar aquí: PhET, o en Khan Academy para las matemáticas, sin embargo hay muchas otras fuentes.

Así como hay recursos abiertos “educativos”, también hay una gran cantidad de contenido “en bruto” en Internet que puede ser muy valioso para la enseñanza. La cuestión principal es si usted como instructor tiene que identificar ese material, o si es mejor que sus estudiantes realicen la búsqueda, la selección, la evaluación y luego la aplicación de esos recursos. Al fin y al cabo, éstas son destrezas claves para la era digital que los estudiantes necesitan desarrollar.

La mayoría del contenido no es ni único ni original. Generalmente, nos paramos sobre los hombros de gigantes, es decir, organizamos y gestionamos conocimiento que ya fue descubierto por otros. Son pocas las áreas en las que se puede hacer un aporte de investigación único, original que no haya ya sido publicado, o en las que pueda dar un “giro” propio sobre el contenido. Lamentablemente, todavía puede resultar difícil encontrar exactamente el material que desea, por lo menos en la forma adecuada para sus estudiantes. En tal caso, entonces será necesario desarrollar sus propios materiales, lo que será tratado en profundidad en el Paso 7. Sin embargo, crear un curso en torno a los materiales ya existentes tendrá mucho sentido en muchos contextos.

11.6.3 Conclusión

Usted tiene la opción de centrarse en desarrollar de contenidos o en facilitar del aprendizaje. A medida que pase el tiempo, el contenido de sus cursos estará disponible en otras fuentes a través de Internet. Ésta es una oportunidad para centrarse en lo que los estudiantes necesitan saber, y en cómo pueden encontrar, evaluar y aplicar ese contenido. Éstas son competencias que perdurarán más que la memorización de los contenidos de un curso en particular. Por lo tanto, es importante centrarse en las actividades de los estudiantes, lo que tienen que hacer, como así también en la creación de contenido original para nuestros cursos. Se retomará este tema con más detalle en los pasos 6, 7 y 8.

Por lo tanto, un paso crítico a dar, incluso antes de comenzar a impartir un curso, es mirar alrededor y ver lo que está disponible y cómo podría ser utilizado en su curso o programa.

 

Actividad 11.6 Aprovechar los recursos existentes 

  1. ¿Es original el contenido de sus clases? ¿Los estudiantes podrían aprender igual con otro contenido ya existente? Si no es así, ¿cuál es el “impronta personal” que le agrega? ¿Cómo logra su propia contribución dar un valor agregado al diseño de su curso?
  2. ¿El contenido que está pensando incorporar en su curso ya existe en la web? ¿Ha hecho alguna búsqueda para ver lo que existe y está disponible? ¿Qué pasa si hay restricciones para su reutilización con fines educativos?
  3. ¿Qué están haciendo sus colegas en el aula con respecto a la enseñanza digital? ¿Podrían trabajar juntos para desarrollar y/o compartir materiales?

Si usted siente que su curso le demanda demasiado trabajo, entonces tal vez las respuestas a estas preguntas pueden indicar dónde reside el problema.

 

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