Capítulo 11: Garantizar la calidad de la enseñanza en la era digital

11.7 Paso 5: Dominar la tecnología

Figura 11.7 Aprender todas las funciones de la herramienta Imagen: © Blackboard Inc

 Tomarse el tiempo para formarse en el uso de tecnologías de aprendizaje, a la larga, le hará ahorrar mucho tiempo y le permitirá lograr un mayor espectro de objetivos educativos de los que hubiera imaginado.

Voy a mencionar aquí sólo algunas de las tecnologías disponibles:

  • sistemas de gestión del aprendizaje (como Blackboard, Moodle, Desire2Learn, Canvas);
  • tecnologías sincrónicas (como Blackboard Collaborate, Adobe Connect o Big Blue Button);
  • tecnologías para grabación de clases (como podcasts y captura de clases);
  • tabletas y dispositivos móviles, como iPads, teléfonos móviles y sus apps;
  • MOOC y sus variantes (SPOC, TOOC, etc.);
  • medios sociales, como blogs, wikis, Google Hangout, Google Docs, y Twitter.
  • herramientas generadas por los alumnos, como los e-portafolios.

No es necesario utilizar todas o algunas de estas herramientas, pero si usted decide utilizarlas, lo que necesita saber es no sólo cómo hacerlas funcionar bien sino también conocer sus fortalezas y debilidades pedagógicas (ver Capítulo 6, Capítulo 7 y Capítulo 8). Aunque las tecnologías arriba listadas cambiarán con el tiempo, los principios generales tratados en esta sección continuarán siendo válidos para las nuevas tecnologías emergentes.

11.7.1 Usar la tecnología institucional existente

Si su institución ya cuenta con un sistema de gestión del aprendizaje como Blackboard, Moodle, Canvas o Desire2Learn, utilícelo. No se distraiga deliberando si es o no es la mejor herramienta. Francamente, en términos funcionales, hay pocas diferencias importantes entre los principales LMS. Tal vez prefiera más una interfaz en lugar de otra, pero le insumirá más esfuerzo si intenta utilizar un sistema que no provee su institución. Los LMS no son perfectos, pero han evolucionado en los últimos 20 años y, en general, son relativamente fáciles de usar, tanto para usted como para sus estudiantes. Proporcionan un marco útil para la organización de la enseñanza online, y si cuenta con soporte podrá obtener ayuda cuando sea necesario. Hay suficiente flexibilidad en un sistema de gestión de aprendizaje para enseñar en una variedad de maneras diferentes. Disponga de tiempo para formarse adecuadamente en el uso de los LMS. Un par de horas de entrenamiento le pueden hacer ahorrar muchas horas de intentar conseguir que funcione de la manera que usted desea.

Una cuestión más importante a considerar es si es necesario utilizar un LMS, pero esa pregunta sólo debe considerarse si la institución está dispuesta a apoyar alternativas, tales como WordPress o Google Docs, de lo contrario el resultado final será pasar demasiado tiempo resolviendo problemas tecnológicos.

Lo mismo se aplica a las tecnologías web sincrónicas como Blackboard Collaborate, Adobe Connect o Big Blue Button. Tengo mis preferencias, pero todos hacen más o menos lo mismo. Las diferencias en la tecnología no son insignificantes en comparación con las diferentes formas en que se pueden utilizar estas herramientas. Se trata de decisiones pedagógicas o de enseñanza. Concéntrese en éstas en lugar de encontrar la tecnología perfecta.

En realidad, piense cuidadosamente cuándo es mejor utilizar un recurso sincrónico en vez de asincrónico. Las herramientas sincrónicas son útiles cuando quiere reunir a todos los miembros de un grupo en lugar y momento determinados, no obstante, los recursos sincrónicos tienden a estar centrados en el instructor (dar clases, controlar el debate). Sin embargo, se podría alentar a los estudiantes a que trabajen en equipos pequeños en un proyecto utilizando Collaborate u otra herramienta sincrónica para decidir los roles y finalizar las tareas del proyecto, por ejemplo. Por otro lado, las herramientas asincrónicas como un LMS proporcionan a los estudiantes más flexibilidad que las herramientas sincrónicas, y les permiten trabajar de forma más independiente (una habilidad importante para que los estudiantes desarrollen).

11.7.2 Tecnología engañosamente fácil

Estas tecnologías que son engañosamente fáciles de usar, en el sentido de ponerlas en marcha, han sido diseñadas para que cualquier persona sin conocimientos de informática pueda usarlas. Sin embargo, con el tiempo se han tornado más sofisticadas con una amplia variedad de funciones. Probablemente, no utilice todas sus funciones pero será útil conocerlas y de esta manera identificar que se puede hacer y que no se puede hacer con esa herramienta. Si desea utilizar una característica en particular, lo mejor es formarse para aprender a utilizarla rápida y eficazmente.

11.7.3 Mantenerse actualizado, en la medida de lo posible

Las nuevas tecnologías siguen desarrollándose constantemente. Es muy difícil para un profesor o instructor mantenerse actualizado con las nuevas tecnologías emergentes y conocer la relevancia que podrían tener para la enseñanza. Este es realmente el trabajo de un centro de apoyo de tecnología educativa. De esta manera, el profesor hace el esfuerzo de asistir a una sesión informativa una vez al año en las nuevas tecnologías, y luego hace un seguimiento con otra sesión más adelante sobre alguna herramienta que pueda ser de interés.

Este tipo de información y formación debe ser proporcionado por el centro o unidad de tecnología educativa. Si su institución no cuenta con un centro de este tipo, o no ofrece tal formación, debe considerar muy cuidadosamente si va a utilizar la tecnología de forma regular en sus clases, ya que incluso los profesores e instructores con mucha experiencia en el uso de tecnología para la enseñanza necesitan ese apoyo.

Por otra parte, las herramientas existentes incorporan nuevas funciones constantemente. Por ejemplo, si está utilizando Moodle, hay “plug-ins (como Mahara) que permiten a los estudiantes crear y gestionar su propio e-portafolio o registro electrónico de su trabajo. La próxima ola de plug-ins es probable que sean las analíticas del aprendizaje, que permitirán analizar la forma en que los estudiantes utilizan el LMS y cómo esto se relaciona con su rendimiento, por ejemplo.

Por lo tanto, valdrá la pena dedicar un tiempo a aprender las diversas características de su sistema de gestión del aprendizaje y la mejor forma de utilizarlo, aún si lo está utilizando desde hace algún tiempo pero no ha recibido capacitación para el uso del sistema. Particularmente, es importante saber cómo integrar diferentes tecnologías, tales como videos online dentro de un LMS, de modo sea fácil para los estudiantes usar la tecnología.

Por último, no se quede atrapado utilizando sólo su recurso favorito, y cerrado a probar otras alternativas. Es una tendencia natural tratar de proteger el uso de esa tecnología a la que le ha dedicado mucho tiempo y esfuerzo para dominar y especialmente si también se han acostumbrado a utilizarla sus estudiantes, o si las nuevas tecnologías no son necesariamente mejores para la enseñanza que la tecnología ya conocida. Sin embargo, a algunos les gusta cambiar de vez en cuando y beneficiarse de aspectos educativos que antes no había considerado. Es muy probable que una herramienta pueda hacer todo lo que necesita; pero una combinación bien seleccionada de herramientas probablemente sea más eficaz. Mantenga su mente abierta y esté preparado para hacer un cambio si es necesario.

11.7.4 Relacione su capacitación tecnológica con la forma en que desea enseñar

En realidad, hay dos componentes distintos, pero estrechamente relacionados con la utilización de la tecnología:

  • cómo funciona la tecnología; y
  • para qué debe utilizarse.

Estos recursos están para ayudarlo, por eso tiene que saber qué quiere hacer con cada herramienta. Este es un tema pedagógico o instruccional. Por este motivo, debe reconocer los puntos débiles y fuertes de las diferentes tecnologías, si es que quiere encontrar maneras de entusiasmar y proponer oportunidades para el desarrollo de determinadas destrezas como por ejemplo, resolver una ecuación cuadrática (ver Capítulo 6 y Capítulo 7 para más información sobre este tema).

Este proceso es iteractivo. Cuando una nueva herramienta o una nueva característica surgen, piense cómo podría integrarla o cómo podría facilitar sus objetivos de enseñanza. No obstante, también intente estar con la mente abierta a la posibilidad de implementar ciertos cambios a sus objetivos o métodos para aprovechar lo que la herramienta le permite hacer, que tal vez nunca antes pensó que era posible. Por ejemplo, un plug-in e-portafolio podría llevarlo a cambiar la forma de evaluar a los estudiantes, de modo que los resultados del aprendizaje estén basados en la evidencia más “auténtica” que, por ejemplo con un ensayo escrito. (Este tema se tratará en el próximo paso “Establecer objetivos de aprendizaje online adecuados.”)

Los podcasts y la captura de conferencias permiten grabar, guardar las clases que luego los estudiantes podrán descargar. Entonces, ¿para qué molestarse en aprender a utilizar otras tecnologías online, como un LMS, no? En el Capítulo 3, Sección 3, se presentaron los resultados de investigaciones basadas en la evidencia de las limitaciones de las clases magistrales. En resumen, los estudiantes en general no aprenden bien online con grabaciones de clases “transmisivas”. Tal vez, termine con más trabajo, respondiendo correos electrónicos individuales de sus estudiantes pidiendo una aclaración, o con tasas altas de desaprobación, si esa grabación no se adapta al entorno de aprendizaje online.

Esto no quiere decir que de vez en cuando las grabaciones del instructor no puedan ser valiosas. Sin embargo, lo mejor es que no superen los 10-15 minutos como máximo, y contengan algún componente único para el curso, como su propia investigación, o la entrevista a un profesor invitado, o una noticia relacionada a los temas o principios que se estudian en el curso. Incluso puede ser mejor utilizar un podcast de audio solamente, de modo que los estudiantes puedan concentrarse en las palabras y, posiblemente, relacionarlas con otros materiales de aprendizaje, como diagramas, gráficos o animaciones en un sitio web.

Si tiene que realizar la captura de la clase, piense en la estructuración de su clase de modo que pueda ser editada en secciones de 10-15 minutos. Una forma de hacerlo es haciendo una pausa en un momento adecuado para que los alumnos en el aula puedan formular preguntas, proporcionando de esta manera un marca para la “edición” de la versión en video. Luego, indicar algunas tareas online para dar seguimiento a cada uno de los componentes grabados, como un tema de discusión en un foro online, algunas líneas para que los estudiantes investiguen o realicen algunas lecturas extra para profundizar el tema.

Sin embargo, en general, es mucho mejor realizar la distribución del contenido a través de un sistema de gestión de aprendizaje, donde estará de forma permanente, organizado y estructurado (ver paso 7 más adelante), disponible en cantidades discretas, accesible en cualquier momento, y puede repetirse según las necesidades del alumno. O puede incluso mejor lograr que los estudiantes encuentren, analicen y organicen el contenido, en cuyo caso es posible que precise otras herramientas además del LMS, como el software de blogs WordPress, un e-portafolio, o una wiki. Una vez más, la decisión debe ser impulsada por el pensamiento pedagógico, en lugar de tratar de hacer que una misma herramienta sirva en cada circunstancia.

11.7.5 Beneficios de dominar la tecnología

Las tecnologías de aprendizaje, tales como los sistemas de gestión del aprendizaje han sido diseñadas para ajustarse a los entornos de educación online. Los profesores e instructores cuya experiencia principal es en la enseñanza en el aula deben adaptarse.

Como cualquier otra herramienta, cuanto más se sabe al respecto, mejor la utilizará. Por lo tanto, la formación formal en tecnologías es necesaria, pero no tiene por qué ser onerosa. Por lo general, un total de dos horas y una instrucción específica bien organizada deben ser suficientes para aprender a usar una herramienta en particular, como por ejemplo un sistema de captura clases, e-portafolio o una herramienta para webinar sincrónico y luego complementar la instrucción con una sesión de revisión de una hora cada año.

La parte más difícil será identificar cuál es la mejor manera de utilizar las herramientas en el ámbito educativo. Para lograrlo, será necesario tener una concepción clara de cómo los estudiantes aprenden mejor (Capítulo 2 y el Anexo 1), de que métodos son necesarios para ajustarse a cómo aprenden los estudiantes (Capítulo 3 y el Capítulo 4), y de cómo diseñar este tipo de enseñanza a través del uso de tecnologías de aprendizaje (Capítulo 6, Capítulo 7 y el Capítulo 8).

Actividad 11.7 Dominar la tecnología

  1. ¿Ha recibido capacitación formal sobre los sistemas institucionales de gestión de aprendizaje o de grabación de clases? ¿Es suficiente o ya conoce todas las características y la mejor manera de utilizarlos?
  2. ¿Cuándo debería utilizarse una tecnología sincrónica como Blackboard Collaborate? ¿Cuáles son las desventajas de las tecnologías sincrónicas para los estudiantes online? (ver Capítulo 6 para más información sobre este punto).
  3. En caso de considerar una modalidad mixta o semipresencial, ¿debería replantearse por completo su enseñanza o podría utilizar los materiales de la clase presencial?
  4. ¿Cuáles serían las posibles desventajas de utilizar sus clases grabadas en un entorno online?

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