Capítulo 9: Modalidades de distribución

9.3 ¿Qué modalidad? Las necesidades de los estudiantes

Figura 9.3 ¿Quiénes son sus alumnos?

Se sugiere que al tomar la decisión sobre la modalidad de distribución, los profesores e instructores reflexionen previamente sobre las siguientes cuatro preguntas:

  • ¿Quiénes son -o podrían ser- mis alumnos?
  • ¿Qué enfoque de enseñanza prefiero?
  • ¿Qué contenidos y competencias necesito enseñar?
  • ¿Qué recursos tendré para implementar mi decisión?

Como siempre, comenzar por los alumnos.

9.3.1 Estudiantes totalmente online o a distancia

La investigación (ver por ejemplo Dabbagh, 2007) ha demostrado en varias ocasiones que los cursos totalmente online son más adecuados para un tipo estudiante que para otros: mayor edad, más maduros, con formación previa, estudiantes que trabajan y/o tienen familia y no dedican el tiempo completo al estudio. Esto no sólo se aplica a los MOOC (ver el Capítulo 5) y a otros cursos informales sino especialmente a los cursos y programas de educación formal.

Hoy en día, es más probable que “la distancia” sea psicológica o social, más que geográfica. Por ejemplo, a partir de datos de la encuesta que se realiza regularmente a los estudiantes de la University of British Columbia:

  • menos del 20 % da razones relacionadas con la distancia o el tiempo de viaje al tomar un curso online;
  • aproximadamente 10.000 estudiantes de la UBC (60.000 en total) que tienen al menos un curso totalmente online no están realmente distantes de la institución. La mayoría (más del 80 %) vive en las afueras del área metropolitana de Vancouver, a 90 minutos de viaje de la universidad, y a la mitad de tiempo de la ciudad de Vancouver.

Comparativamente pocos (menos del 10 %) vive fuera de la provincia (aunque esta proporción está creciente cada año);

  • por otro lado, dos tercios de los estudiantes online de la UBC tiene algún tipo de trabajo;
  • muchos estudiantes del cuarto año de una carrera de grado toman un curso online porque las clases presenciales son “limitadas” debido a que algunas son multitudinarias o porque ofrecen menos créditos de los necesarios para su carrera. Los cursos online entonces les permiten a los estudiantes terminar sus carreras sin necesidad de cursar un año más;
  • la razón principal para la mayoría de los estudiantes de la UBC que toman cursos totalmente online es la flexibilidad, al poder compatibilizar los compromisos laborales y familiares así como superar las limitaciones horarias de las clases presenciales.

Entonces, indica que los cursos totalmente online son más adecuados para los estudiantes más experimentados, con una fuerte motivación debido al impacto que tienen en su calidad de vida. En general, los estudiantes online precisan ser disciplinados para estudiar y más motivados para avanzar. No significa que otro tipo de estudiantes no puedan beneficiarse de la enseñanza online pero deben realizarse esfuerzos extra en el diseño y el tipo de soporte a ofrecer a los alumnos.

Por otro lado, los cursos totalmente online son adecuados realmente para los profesionales que trabajan. En la era digital, la base de conocimientos está en continua expansión, los puestos de trabajo cambian rápidamente, y por lo tanto existe una fuerte demanda de cursos de formación de continua especializados en áreas “nicho” del conocimiento. El aprendizaje online es una manera conveniente y eficaz de facilitar la formación continua. Los estudiantes realmente aprecian la flexibilidad de estudiar completamente online. Generalmente ya tienen título de grado, y por lo tanto han aprendido cómo estudiar con éxito. Pueden ser ingenieros en busca de formación en gestión, o profesionales que desean mantenerse al día en su ámbito profesional. Por lo general, están más motivados, ya que pueden ver una relación directa entre la formación y las perspectivas de progreso laboral. Por tanto, son ideales para los cursos online (aunque sean mayores y menos conocedores de la tecnología que los estudiantes que salen de la escuela secundaria). El área de crecimiento más rápido en los cursos online son las maestrías dirigidas a los profesionales. Lo que es importante para este tipo de enseñanza es que los cursos están bien diseñados técnicamente y que los alumnos no tienen que ser muy expertos en el uso de la informática.

Hasta el momento, aparte de los MBA y la formación en docencia, las universidades públicas han sido lentas en reconocer la importancia de este mercado, que en el peor de los casos podría auto-financiarse, y en el mejor de los podría proporcionar ingresos adicionales. Las universidades privadas con fines de lucro, sin embargo, como la University of Phoenix, Laureate University y Capella University en los EE.UU. se han apresurado a entrar en este mercado.

Otro factor a considerar es el impacto de los cambios demográficos. En las jurisdicciones en las que la población en edad escolar está comenzando a disminuir, la expansión de los mercados de formación continua puede ser esencial para mantener la matriculación de estudiantes. La educación totalmente online, por tanto, puede llegar a ser una forma de mantener algunos sectores académicos con vida.

No obstante, para lograr que los programas de formación continua funcionen bien, las instituciones necesitan hacer algunos ajustes importantes. En particular, deben implementarse incentivos o premios para los profesores que avancen en esta dirección y aporten el pensamiento estratégico para la mejor implementación de tales programas. La University of British Columbia ha desarrollado una serie de programas muy exitosos, totalmente online, maestrías profesionales autofinanciadas. Los estudiantes pueden inicialmente comenzar con uno o dos cursos de la Carrera de Posgrado en Rehabilitación antes de postularse para la maestría. La carrera puede completarse en menos de dos años y se puede pagar por curso en lugar de la Maestría completa, proporcionando la flexibilidad que necesitan los estudiantes de formación continua.

La UBC junto con la Tec de Monterrey en Méjico ofrece la misma carrera en idioma inglés por la UBC y en español por la Tec de Monterrey como una estrategia para lanzar la exitosa Maestria en Tecnología Educativa que ha duplicado el número de egresados en la Facultad de Educación de la UBC. Veremos la importancia de estos ejemplos con el desarrollo de la programación modular en la Sección 9.9

La educación online también es una oportunidad para las instituciones que tienen un área de investigación experta pero con un insuficiente número de estudiantes de maestría. Al tener una oferta educativa completamente online, tal vez en colaboración con otra universidad con experiencia similar, pero en una jurisdicción diferente, la institución puede atraer a estudiantes de todo el país o incluso a nivel internacional, lo que permite que la investigación sea más difundida y así que se constituya un cuadro de profesionales en las áreas emergentes del conocimiento -una vez más un objetivo importante en la era digital-.

En general, se asume que los estudiantes aislados o remotos son el principal mercado ya que están alejados de cualquier escuela, colegio o universidad. De hecho, en Canadá hay estudiantes con estas características y es muy bienvenida la posibilidad de estudiar localmente en lugar de viajar grandes distancias. Sin embargo, vale la pena señalar que la gran mayoría de los alumnos online son urbanos, que viven a una hora de un campus universitario o universidad. Es la flexibilidad en lugar de la distancia la que les importa a estos estudiantes, y los estudiantes realmente remotos y aislados pueden no tener buenas competencias de estudio o acceso de banda ancha. Por este motivo, necesitan comenzar gradualmente con el aprendizaje online e inicialmente contar con un fuerte apoyo local presencial.

9.3.2 Estudiantes semipresenciales

El “mercado” para la enseñanza semipresencial está menos definido que para el aprendizaje totalmente online. El beneficio para los estudiantes es la flexibilidad, aunque también estar relativamente cerca para asistir a las sesiones presenciales en la universidad. La ventaja principal es que el 50 % o más de los alumnos, al menos en América del Norte, trabaja más de 15 horas a la semana para afrontar el costo de su educación y mantener la deuda por estudio bajo control. Además, el aprendizaje semipresencial proporciona una oportunidad para el desarrollo gradual de las competencias de aprendizaje independiente, como una estrategia de enseñanza intencional.

Las investigaciones también sugieren que estas competencias de aprendizaje independiente se deben enseñar en clase. En otras palabras, el aprendizaje online semipresencial debe ser introducido deliberadamente y gradualmente a medida que los estudiantes avanzan en un curso o carrera, de manera que cuando se gradúen dominen las competencias necesarias para seguir aprendiendo de forma independiente -una competencia clave para la era digital-. Si los cursos se ofrecen completamente online en los primeros años de una carrera universitaria, entonces deben estar bien diseñados con una cantidad considerable de apoyo al estudiante online -lo que probablemente se refleje en sus costos, si se apunta a que sea exitoso-.

Probablemente, la razón principal para adoptar el aprendizaje semipresencial sea académica, con el fin de ofrecer experiencias prácticas, alternativas a las clases teóricas masivas, y para lograr que el aprendizaje sea más activo y accesible al estudiar online. Esto beneficiará a la mayoría de los estudiantes que pueden acceder fácilmente y regularmente a la universidad.

9.3.3 Estudiantes presenciales o cara a cara

Muchos de los estudiantes que ingresan directamente desde la escuela secundaria vienen buscando las oportunidades sociales, deportivas y culturales que ofrece la educación universitaria. También los estudiantes que carecen de confianza en sí mismos o experiencia en el estudio prefieren, en general, la enseñanza presencial o cara a cara.

Sin embargo, los ingresantes no expresan tan claramente las razones académicas por las que prefieren la enseñanza presencial, especialmente si los estudiantes enfrentan en el primer año clases muy masivas con relativamente poco contacto con los profesores. En este sentido, las instituciones más pequeñas, regionales ofrecen una ventaja, ya que generalmente tienen grupos reducidos y más contacto cara a cara con los instructores.

Veremos más adelante en este capítulo que la educación semipresencial y online ofrecen la oportunidad de re-pensar la experiencia universitaria al ofrecer más apoyo a los estudiantes presenciales en sus primeros años de educación postsecundaria. Más importante aún es que a medida que se dicten más cursos online, las universidades y los colleges intentarán destacar las ventajas pedagógicas únicas de ir a clases, de modo que aún valga la pena viajar en autobús para ir a la facultad cada mañana.

9.3.4 Conocer a sus alumnos

Es muy importante conocer el tipo de alumnos que tendremos en nuestras aulas. Para algunos estudiantes, será mejor inscribirse en asignaturas presenciales y gradualmente iniciarse en el estudio online en un entorno familiar. Para otros estudiantes, la única alternativa para matricularse en un curso será si está disponible completamente online. También es posible mezclar y combinar cursos presenciales y online para aquellos estudiantes que quieran vivir la experiencia en la universidad, pero que también necesitan un cierto grado de flexibilidad en su estudio. Ofrecer alternativas online puede permitir acceder a un mercado más amplio (lo que es crítica para los departamentos con escasa o decreciente matriculación) o para satisfacer la fuerte demanda de los profesionales en ejercicio. ¿Quiénes son (o pueden ser) sus alumnos? ¿Qué tipo de curso funcionará mejor para ellos?

Veremos que el factor más importante en la decisión sobre el tipo de modalidad de distribución es identificar a los estudiantes para un curso o programa.

Actividad 9.3 Conocer a sus alumnos

  1. Elija uno de sus cursos. ¿Conoce la demografía de los estudiantes: edad, sexo, situación laboral, estado civil solo o con familia, conocimiento de idiomas? Si no es así ¿cómo puede obtener esta información?
  2. Si tuviera esta información, ¿cambiaría la forma de enseñar?
  3. Si imparte cursos presenciales o cara a cara, ¿hay otros estudiantes que estarían interesados en tomar su curso si fuera online?

 

Referencia

Dabbagh, N. (2007) The online learner: characteristics and pedagogical implications Contemporary Issues in Technology and Teacher Education, Vol. 7, No.3

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